Curso de Horticultura Parte2
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nunca por el bendito río que atraviesa las tierras, practicamos el acolchado de paja en tomates, judías, pimientos, patatas incluso y otras muchas más hortalizas. El resultado: no tenemos necesidad, sobretodo en verano, de regar tan seguido.
Exposiciones, caballones, tipos de cultivos según riego y especies
Exposiciones: No todas las plantas requieren una misma exposición al sol, pero en lo referente a hortalizas por lo general sí que requieren un buena exposición solar. Pero hay otro factor importante y es la exposición cara al sur del caballón de tal manera que la planta quede protegida del norte. Algunas plantas requieren de más sol que otras como por ejemplo el tomate, pimiento, berenjena, judías, melones, sandías, calabacines, etc
Con respecto a los caballones diremos que se trata de uno de los sistemas de riego más antiguos que se conocen en la horticultura y que en este curso trataremos de manera práctica en el propio huerto. Son plantas aptas para el cultivo en caballones, las patatas, boniatos, tomates, pimientos, berenjenas, judías, maíz, lechugas, etc
Sin embargo otras plantas son preferibles cultivarlas en rellanos o terrazas planas como son los guisantes, habas, espinacas, fresas, ajos, cebollas, acelgas, etc. Entraremos en detalles a nivel práctico también en la huerta. Lo más importante a tener en cuenta es que los sistemas de cultivo dependerán siempre de la cantidad de agua y modo de riego que vayamos a utilizar.
Influencia lunar, insectos y aliados: Nadie niega hoy en día la influencia de la luna en los océanos y el crecimiento de las plantas. Incluso afecta al estado de ánimo del ser humano. Dejando a un lado lo referente a las influencias esotéricas nos vamos a centrar en la influencia lunar en los cultivos y otras tareas del horticultor autosuficiente.
La influencia de las lunas en los océanos (marea alta y baja), en la agricultura (podas de árboles, siembra, recolecciones, etc…) e incluso en el estado de ánimo de nosotros mismos, es hoy en día un fenómeno indiscutible. Lo que más nos interesa en este apartado es saber las lunas más convenientes en los cultivos de hortalizas, cereales y frutales así como en las podas y recolecciones de la huerta. En la agricultura ancestral, la observación del sol, la luna y otros astros eran prácticas habituales. Esta observación, junto con la experiencia, son el origen de la sabiduría popular trasmitida de generación en generación y que en la práctica actual se ha ido perdiendo. La agricultura biodinámica trata de recobrar esta antigua conexión existente entre las energías del cielo y de la tierra. Para ello podemos encontrar en el mercado calendarios lunares biodinámicos que nos orientarán sobre los mejores momentos para la realización de las diversas labores del huerto, dependiendo de las fases lunares, aspectos planetarios, etc.
La luna y la horticultura
Luna llena: Es el período más propicio para cosechar, sacar el estiércol de los corrales, voltear el compost, cortar caña, o sembrar plantas de fruto.
Luna menguante: No sólo es el mejor momento para continuar las actividades iniciadas en luna llena, sino que también es el momento más propicio para sembrar raíces y tubérculos, tales como rábanos, remolachas o patatas.
Luna nueva: No es una etapa muy propicia para actividades que no sean el desherbado de adventicias.
Luna creciente: Es la responsable de la estimulación de las plantas de gran crecimiento vegetativo, abonos verdes, lechugas…, además de ser muy propicia para la fertilidad, por lo que resulta el mejor momento para sembrar todas las plantas que crecen en altura y dan frutos, como tomates, guisantes, judías… Como regla general, es recomendable realizar la siembra de todas las plantas en luna creciente, (preferentemente dos o tres días antes de luna llena) a excepción de aquellas que puedan subir a flor prematuramente, como es el caso de las lechugas, que deberán sembrarse en fase de luna menguante. En vísperas de cualquier solsticio, ya sea el de verano (21 ó 22 de junio) o el de invierno (21 ó 22 de diciembre), las especies que se planten van a resultar muy sensibles a la subida a flor.
La influencia lunar en los frutales
Toda operación que se realice en luna nueva o en cuarto creciente, producirá un mayor desarrollo vegetativo, dando lugar a un retraso en la producción de la fruta.
Las labores que se realicen en luna llena o en cuarto menguante, favorecerán la producción frutal, favoreciendo un menor desarrollo vegetativo.
En lo que se refiere a las podas, si el árbol es pequeño o nos interesa que se desarrolle vegetativamente, lo mejor es podarlo en luna nueva o en cuarto creciente. Si por el contrario lo que buscamos es un freno a su vigor, o bien una pronta entrada en producción, lo más recomendable es podarlo en luna llena o en cuarto menguante.
La luna en los cultivos de cereales
Si buscamos que el suelo quede fino, esponjoso y con una mayor capacidad de retención hídrica, deberá labrarse la parcela en luna llena o cuarto menguante, durante el mes de agosto.
Referente a la siembra, en terrenos fértiles se hará en cuarto menguante a fin de favorecer la fructificación , evitando de esta forma que el cereal crezca demasiado. Si el terreno no es demasiado fértil, o no tiene posibilidades de riego, habrá que esparcir la semilla en cuarto creciente. De esta forma, se conseguirán plantas con tendencia al desarrollo vegetativo, evitando la fructificación excesiva.
El resto de operaciones (escarda, siega, trilla, cosechado…) deberán realizarse a finales de la fase de cuarto menguante para conseguir que el grano esté en las mejores condiciones para su almacenamiento.
La luna en los olivos
Los esquejes de los nuevos olivos deberán plantarse en cuarto creciente, pero habrá que tener en cuenta que éstos habrán de obtenerse de árboles vigorosos y sanos en época de luna llena.
Si se busca lograr una gran producción de olivas, habrá que realizar la poda en cuarto menguante.
La cosecha se realizará en luna llena o cuarto menguante si se quiere conseguir mejor aceite de las aceitunas.
La luna en la recolección de forrajes
Si cosechamos en verde para alimento inmediato del ganado, lo mejor es cortarlo en luna llena, puesto que en esta fase las plantas están en su máximo poder nutritivo.
El heno cosechado en luna llena o cuarto menguante, tendrá un color verde más intenso.
La luna en la tala de árboles
Si se quiere tener madera sana y resistente durante años, habrá que cortar los árboles de hoja caduca en luna llena o cuarto menguante.
La leña para el fuego habrá que cortarla en cuarto creciente, puesto que es cuando está más seca.
Los árboles de hoja perenne se aconseja talarlos en luna nueva o cuarto menguante.
Las cañas hay que cortarlas en luna llena o cuarto menguante, para evitar que se rompan con facilidad y queden arrugados.
La luna y el estiércol
Siempre se removerá en luna llena o en cuarto menguante para conseguir que quede con una textura mantecosa, desmenuzado, húmedo e incluso con un olor agradable. Si se remueve en luna nueva o en cuarto creciente, conseguimos el efecto contrario.
Rotaciones y asociaciones
Rotaciones: Los distintos tipos de verduras requieren diferentes preparaciones de la tierra y procedimientos de cultivo. Cultivar las mismas verduras en el mismo trozo de tierra cada año, puede tener como resultado la potencial concentración de algunas plagas y enfermedades, razón principal para practicar la rotación de los cultivos en un huerto.
Es muy útil determinar la agrupación de las cosechas de antemano; o sea, reunir las verduras en grupos con las mismas necesidades de protección, cultivo, estiércol, abono y cal. Los grupos son entonces trasladados secuencialmente por el cuadro de hortalizas, de forma que al cabo de varios años un trozo en particular haya albergado todas las cosechas. En teoría, es mejor dejar un intervalo de tiempo lo más largo posible hasta volver a cultivar una misma verdura en el mismo lugar.
Las patatas se agrupan con las cosechas de raíz, aunque para las primeras es beneficioso el estercolado orgánico y para las ultimas no.
Debería de dejarse una zona en extremo para cultivar las verduras perennes, como los espárragos y la col marina.
El primer año, la unidad de cosechas de raíz y patatas no recibe estiércol o cal, pero sí cantidades moderadas de abono.
La unidad de legumbres y cebollas recibe mucho estiércol y poco abono o cal. Las especies del género Brassica, reciben cantidades intermedias de estiércol y abono, y grandes cantidades de cal. Algunas verduras crecen y maduran más deprisa que otras, de forma que existen momentos del año en que aparecen huecos en el cuadro de hortalizas.
Éstos pueden usarse para cultivar verduras que maduren rápidamente, las cuales también pueden intercalarse o cultivarse entre cosechas de maduración lenta. Por ejemplo, pueden cultivarse espinacas entre las hileras de los puerros, que crecen lentamente.
De esta forma, la rotación de las cosechas asegura que todas las partes del cuadro de hortalizas reciban estiércol, abono y cal con regularidad, y los peligros de concentración de plagas y enfermedades se minimizan.
Asociaciones
Decimos que una asociación de diversas plantas es favorable, cuando al cultivarlas juntas o muy cercanas unas de otras, se protegen y se benefician mutuamente en su crecimiento.
Este tipo de asociaciones se conoce y practica desde antiguo. Un ejemplo es el cultivo combinado de judías, maíz y calabazas, utilizado ya en América en la época precolombina, donde las plantas de judías quedan enramadas en las matas de maíz. Asociados al maíz y a las judías, también podemos cultivar calabacines, pepinos, melones o sandías, los cuales se beneficiarán de la sombra que proporciona el maíz durante los días más calurosos del verano.
La albahaca, también nos ayuda a proteger los pimientos contra los pulgones.
Los puerros y cebollas junto a las zanahorias nos ayudan a repeler los ataques del barrenador.
La presencia de una buena variedad de flores en el huerto, atraerá a insectos y abejas, que polinizarán y aumentarán nuestra cosecha de frutas.
Como se ve, las ventajas de la práctica de la asociación de cultivos son importantes, llegando incluso a incrementar el rendimiento entre un 50% y un 100% e incluso más.
Además, no sólo reduce sensiblemente los ataques de parásitos , sino que el uso de tierra, suelo y agua se optimiza al combinar plantas de raíces de crecimiento horizontal, con otras que hunden sus raíces a bastante profundidad; plantas rastreras, con otras que crecen a lo alto; plantas a las que les afecta el sol, con otras que lo buscan y les proporcionan sombra…
Pero no hay que olvidar, que al igual que existen asociaciones favorables, también existen las desfavorables. Un ejemplo es la salvia, que debe plantarse alejada del huerto puesto que inhibe el desarrollo de numerosas hortalizas.
También hay que decir que una asociación puede resultar muy buena en una región y no serlo en otra, por lo que lo mejor es dejarse guiar por la observación y la propia experiencia. En cualquier caso, aquí daremos una pequeña guía de asociaciones favorables y desfavorables según el método biodinámico:
Ajo y cebolla
Favorables: remolacha de mesa, fresa, lechuga, tomate
Desfavorables: habichuela, guisante
Apio
Favorables: puerro, tomate, habichuela, col
Berenjena
Favorables: habichuela
Calabaza
Favorables: maíz
Desfavorables: patata
Col
Favorables: patata, apio, remolacha, cebolla
Espárrago
Favorables: tomate, perejil
Espinaca
Favorables: fresa
Fresa
Favorables: habichuela, espinaca, lechuga
Desfavorables: col
Guisante
Favorables: zanahoria, nabo, rábano, pepino, maíz y casi todas las hortalizas
Desfavorables: ajo, cebolla
Haba
Favorables: maíz
Habichuela
Favorables: patata, zanahoria, pepino, col y casi todas las demás hortalizas
Desfavorables: ajo, cebolla
Lechuga
Favorables: zanahoria, rábano, fresa, pepino, calabaza
Desfavorables: girasol
Nabo
Favorables: guisante
Patata
Favorables: habichuela, maíz, col, haba
Desfavorables: pepino, calabaza, girasol, tomate
Pepino
Favorables: habichuela, guisante, maíz, cebolla, rábano
Desfavorables: patata
Puerro
Favorables: cebolla, apio, zanahoria
Rábano
Favorables: guisante, lechuga, zanahoria
Remolacha
Favorables: habichuelas de mata baja, cebolla
Tomate
Favorables: cebolla, lechuga, zanahoria
Desfavorables: col, patata
Zanahoria
Favorables: lechuga, rábano, guisante, tomate, cebolla
Recolecciones:
Es una de las tareas más agradables y gratificantes del horticultor, y en ella ve recompensados sus esfuerzos y paciencia. A continuación describimos en una tabla las recolecciones más habituales del horticultor
RECOLECCIONES
CADA DÍA
CADA 3 Ó 4 DÍAS
DE 7 A 10 DÍAS
Calabacín
Espárragos
Fresas
Acelgas
Albahaca
Berenjenas
Berros
Borrajas
Brócolis
Espinacas
Guisantes
Habas
Judías verdes
Lechugas
Mejorana
Melisa
Melones
Menta
Orégano
Pepinos
Pimientos
Rabanitos
Salvia
Sandía
Tomate
Achicoria
Ajedrea
Ajos tiernos
Alcachofas
Alubias
Apio
Canónigos
Cardos
Cebollas tiernas
Coles de Bruselas
Coles chinas
Coliflores
Colirrábanos
Dientes de león
Endibias
Escarolas
Estragón
Hinojo
Maíz
Nabos
Perejil
Puerros
Rábanos
Remolacha roja
Repollo
Romero
Tupinambos
Zanahorias
DE TEMPORADA
Ajos
Cebollas
Lentejas
Boniatos
Garbanzos
Patatas
Calabazas
Judías secas
CONSERVACIÓN
This entry was posted on Tuesday, May 15th, 2007 at 12:33 am and is filed under Cursos, vida. You can subscribe via RSS 2.0 feed to this post's comments. You can comment below, or link to this permanent URL from your own site. Your comments will appear immediately, but I reserve the right to delete innapropriate comments.